Obesidad materna y sus repercusiones antes, durante y después del embarazo

Desde la década de los ochenta, la prevalencia de sobrepeso (IMC>25Kg/m2) y obesidad (IMC>30Kg/m2) en mujeres ha ido en franco aumento. En América Latina, según datos del 2013 publicados en The Lancet, 7 de cada 10 mujeres en edad reproductiva (14 a 49 años) tiene sobrepeso u obesidad.

Esta condición en la edad reproductiva es particularmente importante para mujeres que desean ser madres en un futuro cercano, ya que su estado nutricional y su alimentación tienen un impacto profundo en el futuro estado de salud y nutrición del bebé que vendrá en camino.

Antes del embarazo, las mujeres obesas (IMC>30Kg/m2) tienen mayor dificultad para embarazarse en comparación con las mujeres de peso normal (IMC<25Kg/m2). También, ahora es conocido que el IMC (índice de masa corporal) antes del embarazo de la madre junto con la prevención de una ganancia excesiva de peso son los mayores determinantes de la salud de ella y él bebé en formación.

Si la mujer inicia el embarazo siendo obesa tendrá mayor probabilidad de desarrollar preclampsia, diabetes gestacional y otras complicaciones metabólicas, así como también mayor probabilidad de tener parto prematuro. Durante el parto, las mujeres obesas tienen mayor riesgo de que se les practique cesárea, de tener hemorragias y contraer infecciones; y en el postparto, no se puede dejar de mencionar que las mujeres obesas tendrán mayor dificultad para amamantar a sus hijos (debido a problemas tanto fisiológicos como mecánicos) y por consiguiente mayor dificultad para perder el peso acumulado durante el embarazo. En cuanto a los niños, existe evidencia que sugiere que un ambiente obesogénico intrauterino favorece el desarrollo de adiposidad en los bebés, por lo que los bebés nacidos de madres obesas tienen mayor probabilidad de ser grandes para su edad gestacional y desarrollar sobrepeso y obesidad a lo largo de la vida (transmisión transgeneracional de la obesidad).

Por lo tanto, es importante que se mejore la atención nutricional y dar un buen acompañamiento a la mujer antes, durante y después del embarazo. Antes, para apoyar a que entre con un peso adecuado al embarazo. Durante, para apoyarla a que tenga una adecuada ganancia de peso durante este periodo; y después, para apoyarla en la recuperación de su peso previo al embarazo. Promover cambios de estilo de vida antes, durante y después del embarazo es una intervención de bajo costo en comparación con intervenciones médicas para tratar las complicaciones que pudieran desarrollarse por la obesidad y pueden ser de gran importancia para la salud pública.

Este post fue publicado originalmente en Latin American Science.

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